Un año más, el seminario internacional del ODG ha reunido voces de todo el mundo para reflexionar juntas sobre la actualidad y la esperanza. Como reclamaba la periodista Olga Rodríguez, una de las ponentes, ahora es el momento de luchar y exigirlo todo.
El pasado 5 de junio hemos vivido la emocionante jornada ‘Construir un antiimperialismo popular. Análisis, resistencias y acción ante la parálisis’, un espacio de encuentro, debate, reflexión y construcción de esperanza ante el contexto convulso actual. La vorágine global y el aceleracionismo capitalista son dos herramientas básicas para mantener las estructuras que sostienen las opresiones sistémicas que atraviesan nuestro mundo. Frente a este agobio emocional, social y material, el Seminario ODG ha querido hacer una radiografía panorámica y valorar, especialmente, las semillas de resistencia y las luchas que plantan cara.
En la primera mesa, la periodista Olga Rodríguez y el investigador Hamza Hamouchene han conversado sobre las estructuras que los fascismos políticos y económicos emplean a escala global, con qué complicidades cuenta el poder corporativo extractivista, y qué alianzas podemos tejer. Olga Rodríguez nos ha invitado a exigirlo todo, a no limitarnos en nuestra ambición de conseguir garantía de derechos, ganar batallas e imaginar qué futuro queremos.
La segunda mesa ofrecía una ventana a resistencias en todo el mundo. En primer lugar, la vivencia desde Minneapolis en la resistencia civil contra el ICE, el cuerpo parapolicial que junto a las fuerzas federales fronterizas está secuestrando, reteniendo y deportando a centenares de miles de vecinas en Estados Unidos. Después, la apuesta de reindustrialización verde y reapropiación de los medios de producción que ejemplifica el caso de Collettivo de Fabbrica GKN, en Florencia. Y finalmente, las luchas germinadas de Revoltes de la Terra, con las dos acciones de movilización masiva que han impulsado en Mont-roig del Camp (2025) y en Sallent/Súria (2026).
Durante el Seminario ODG, también hemos querido hacer un recordatorio a Maria Campuzano. Amiga, activista, referente y compañera de muchas luchas, Maria nos dejó esta primavera. Recordarla y reivindicar su legado, para mantener viva y continuar su perseverancia en la garantía de derechos contra el poder corporativo. Blanca Bayas, compañera de la ODG desde hace muchos años, nos ha regalado su conocimiento íntimo de Maria.
Finalmente, para cerrar el acto, el poeta y sindicalista David Caño ha hecho una conclusión poética, llevándonos las palabras de Nanni Balestrini, poeta italiano, y de Rafeef Zidah, poeta palestina.
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