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	<title>Arxiu de Articles de premsa - ODG</title>
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	<description>Observatori del Deute en la Globalització</description>
	<lastBuildDate>Thu, 25 Jun 2026 08:08:36 +0000</lastBuildDate>
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	<title>Arxiu de Articles de premsa - ODG</title>
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	<item>
		<title>RTVE &#124; El petróleo celebra con caídas la &#8216;reapertura&#8217; de Ormuz</title>
		<link>https://odg.cat/es/odgpremsa/rtve-el-petroleo-celebra-con-caidas-la-reapertura-de-ormuz/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[anna.celma]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 15 Jun 2026 08:02:28 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[<p>El petróleo celebra con caídas la &#8216;reapertura&#8217; de Ormuz, pero los expertos enfrían la euforia: «Debe consolidarse el acuerdo». Los especialistas recuerdan que deben cuantificarse los daños en las infraestructuras de extracción y exportación. El barril de Brent, el de referencia en Europa, ronda este lunes los 80 dólares, lejos de los 126 que superó a finales de abril, pero todavía por encima de los 60 que marcaba a principios de año. Ahora, para que los mercados reflejen una bajada progresiva de los precios, «primero se tiene que consolidar el acuerdo», advierte Alfons Pérez, miembro del Observatorio de la Deuda en la Globalización (ODG), especializado en energía. Pérez precisa que lo que suceda en los próximos días será clave, pero también recuerda que hay otros factores que pueden influir en el precio del crudo y el gas natural. El experto se refiere a «los daños en las infraestructuras de extracción y exportación, que no han sido suficientemente evaluadas». Irán ha bombardeado infraestructuras clave de gran parte de los países del Golfo y el régimen de Teherán también ha visto cómo Estados Unidos ha atacado, entre otros puntos, Jark, la isla con la mayor terminal petrolera del país.  El experto, además, pone el foco en el rol que puede desempeñar Israel. «Él mismo ha comunicado que no va a desocupar el sur del Líbano. Por tanto, la reacción de Israel también influye en los mercados, en la medida en que puede condicionar lo que suceda en el estrecho de Ormuz», resalta. La suma de todos estos factores hace que los analistas no se aventuren a vaticinar cuándo caerá el petróleo por debajo de los 70 dólares, el precio al que se situaba antes del inicio de la guerra. «Se me antoja complicado en el corto plazo, hay quien apunta a un plazo de más de un mes, o un mes y medio, pero con mucha inestabilidad. Todos estos acuerdos han sido frágiles y los mercados reaccionan directamente a esa inestabilidad», aclara Pérez. ARTÍCULO COMPLETO &#160;</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<h3>El petróleo celebra con caídas la &#8216;reapertura&#8217; de Ormuz, pero los expertos enfrían la euforia: «Debe consolidarse el acuerdo». Los especialistas recuerdan que deben cuantificarse los daños en las infraestructuras de extracción y exportación.</h3>
<p>El barril de Brent, el de referencia en Europa, <strong>ronda este lunes los 80 dólares, lejos de los 126 que superó a finales de abril</strong>, pero todavía por encima de los 60 que marcaba a principios de año. Ahora, para que los mercados reflejen una bajada progresiva de los precios, «primero se tiene que consolidar el acuerdo», advierte Alfons Pérez, miembro del Observatorio de la Deuda en la Globalización (ODG), especializado en energía.</p>
<p>Pérez precisa que lo que suceda en los próximos días será clave, pero también recuerda que <strong>hay otros factores que pueden influir en el precio del crudo y el gas natural</strong>. El experto se refiere a «los daños en las infraestructuras de extracción y exportación, que no han sido suficientemente evaluadas». Irán ha bombardeado infraestructuras clave de gran parte de los países del Golfo y el régimen de Teherán también ha visto cómo Estados Unidos ha atacado, entre otros puntos, <strong>Jark, la isla con la mayor terminal petrolera del país. </strong></p>
<p>El experto, además, pone el foco en el rol que puede desempeñar Israel. «Él mismo ha comunicado que no va a desocupar el sur del Líbano. Por tanto, la reacción de Israel también influye en los mercados, en la medida en que puede condicionar lo que suceda en el estrecho de Ormuz», resalta. La suma de todos estos factores hace que los analistas no se aventuren a vaticinar cuándo caerá el petróleo por debajo de los 70 dólares, el precio al que se situaba antes del inicio de la guerra. «Se me antoja complicado en el corto plazo, hay quien apunta a un plazo de más de un mes, o un mes y medio, pero con mucha inestabilidad. Todos estos acuerdos han sido frágiles y los mercados reaccionan directamente a esa inestabilidad», aclara Pérez.</p>
<blockquote><p><a href="https://www.rtve.es/noticias/20260615/precio-petroleo-cae-reapertura-ormuz-expertos-enfrian-euforia-consolidarse-acuerdo/17115569.shtml" target="_blank" rel="noopener">ARTÍCULO COMPLETO</a></p></blockquote>
<p>&nbsp;</p>
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			</item>
		<item>
		<title>Público &#124; El gas que nos encadena</title>
		<link>https://odg.cat/es/odgpremsa/publico-el-gas-que-nos-encadena/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[anna.celma]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 06 May 2026 13:52:34 +0000</pubDate>
				<guid isPermaLink="false">https://odg.cat/?post_type=odgpremsa&#038;p=21258</guid>

					<description><![CDATA[<p>El gas que nos encadena: artículo de opinión de Josep Nualart, investigador especializado en justicia climática del ODG, junto a Marina Gros (Ecologistas en Acción) e Ismael Morales (Fundación Renovables). La semana pasada, en la ciudad caribeña de Santa Marta, más de 50 países se sentaron por primera vez en la historia a hablar de algo que las grandes cumbres del clima llevan décadas evitando decir con claridad: cómo salir del petróleo, el gas y el carbón de forma ordenada, justa y definitiva. Mientras los delegados debatían en Colombia, el Estrecho de Ormuz (esa franja de agua por la que transita el 20% del gas y petróleo mundial) estaba al borde del colapso por el enfrentamiento entre Israel, Estados Unidos e Irán. La coincidencia no podía ser más elocuente: en una sala, el mundo intentando imaginar un futuro sin fósiles. Fuera, el presente recordándonos brutalmente por qué es tan urgente lograrlo. El Estrecho de Ormuz no es sólo geografía, es el cuello de botella de la economía global. Cuando se cierra, o simplemente amenaza con cerrarse, los mercados tiemblan. Tras un ataque con drones a una planta de exportación de gas en Qatar, los precios del gas en Europa subieron cerca de un 50% en cuestión de días. Así de frágil es el sistema en el que vivimos. Así de directa es la línea entre una guerra a miles de kilómetros y la factura que recibes a fin de mes. El problema de fondo: pagamos todo a precio de gas Aunque consiguiéramos suficiente gas de todos los rincones del mundo, seguiríamos teniendo un problema estructural: el sistema eléctrico europeo está diseñado para que el precio de toda la electricidad lo fije la energía con el coste marginal más caro que entre para cubrir el consumo en ese momento. Y las horas más caras las fija, sobre todo en picos de demanda diarios, una central de gas. Esto significa que cuando el gas se dispara, la electricidad se dispara, aunque en ese momento el 80% de la energía que consumes venga de renovables. Es como si el precio del pan lo fijara el ingrediente más caro del mercado, aunque apenas se use. Europa lleva años con esta reforma pendiente y sin atreverse a hacerla. Mientras tanto, millones de familias pagan facturas que no reflejan el coste real de la energía que consumen. LEE EL ARTÍCULO COMPLETO</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h3>El gas que nos encadena: artículo de opinión de Josep Nualart, investigador especializado en justicia climática del ODG, junto a Marina Gros (Ecologistas en Acción) e Ismael Morales (Fundación Renovables).</h3>
<p>La semana pasada, en la ciudad caribeña de Santa Marta, más de 50 países se sentaron por primera vez en la historia a hablar de algo que las grandes cumbres del clima llevan décadas evitando decir con claridad: cómo salir del petróleo, el gas y el carbón de forma ordenada, justa y definitiva. Mientras los delegados debatían en Colombia, el Estrecho de Ormuz (esa franja de agua por la que transita el 20% del gas y petróleo mundial) estaba al borde del colapso por el enfrentamiento entre Israel, Estados Unidos e Irán. La coincidencia no podía ser más elocuente: en una sala, el mundo intentando imaginar un futuro sin fósiles. Fuera, el presente recordándonos brutalmente por qué es tan urgente lograrlo.</p>
<p>El Estrecho de Ormuz no es sólo geografía, es el cuello de botella de la economía global. Cuando se cierra, o simplemente amenaza con cerrarse, los mercados tiemblan. Tras un ataque con drones a una planta de exportación de gas en Qatar, los precios del gas en Europa subieron cerca de un 50% en cuestión de días. Así de frágil es el sistema en el que vivimos. Así de directa es la línea entre una guerra a miles de kilómetros y la factura que recibes a fin de mes.</p>
<h5>El problema de fondo: pagamos todo a precio de gas</h5>
<p>Aunque consiguiéramos suficiente gas de todos los rincones del mundo, seguiríamos teniendo un problema estructural: el sistema eléctrico europeo está diseñado para que el precio de toda la electricidad lo fije la energía con el coste marginal más caro que entre para cubrir el consumo en ese momento. Y las horas más caras las fija, sobre todo en picos de demanda diarios, una central de gas.</p>
<p>Esto significa que cuando el gas se dispara, la electricidad se dispara, aunque en ese momento el 80% de la energía que consumes venga de renovables. Es como si el precio del pan lo fijara el ingrediente más caro del mercado, aunque apenas se use. Europa lleva años con esta reforma pendiente y sin atreverse a hacerla. Mientras tanto, millones de familias pagan facturas que no reflejan el coste real de la energía que consumen.</p>
<blockquote><p><a href="https://www.publico.es/opinion/columnas/gas-encadena.html" target="_blank" rel="noopener">LEE EL ARTÍCULO COMPLETO</a></p></blockquote>
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			</item>
		<item>
		<title>Público &#124; Más allá de los combustibles fósiles: de la cancelación de la deuda a la fiscalidad justa</title>
		<link>https://odg.cat/es/odgpremsa/publico-mas-alla-de-los-combustibles-fosiles-de-la-cancelacion-de-la-deuda-a-la-fiscalidad-justa/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[anna.celma]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 27 Apr 2026 09:45:25 +0000</pubDate>
				<guid isPermaLink="false">https://odg.cat/?post_type=odgpremsa&#038;p=21202</guid>

					<description><![CDATA[<p>Los impactos de la guerra de EEUU e Israel contra Irán muestran una vez más la necesidad urgente de salir de la trampa fósil y de avanzar hacia una transición globalmente justa que supere las dependencias económicas estructurales. Enfrentará estos retos la I Conferencia Internacional sobre la Transición de los Combustibles Fósiles, en Santa Marta (Colombia). El contexto global nos pone de manifiesto, una vez más, la crueldad y el sufrimiento humano causados por las guerras. Pero también revela, de nuevo, los riesgos estructurales de la dependencia de los combustibles fósiles y la necesidad de tomar acciones para acabar con la trampa fósil. Desde el ataque militar lanzado el 28 de febrero de 2026 por Estados Unidos e Israel contra Irán, el mundo ha vuelto a entrar en una profunda crisis energética que según Fatih Birol, Director Ejecutivo de la Agencia Internacional de Energía, será «más grave que las de 1973, 1979 y 2022 juntas». El bloqueo del Estrecho de Ormuz ha cortado cerca del 20% del flujo de petróleo transportado por mar. Tras el alto el fuego del 8 de abril 2026, el tráfico marítimo no se ha recuperado, y ningún país del mundo es inmune a sus impactos. Similar a la crisis energética global vivida tras la invasión de Ucrania por Rusia en 2022, nos enfrentamos a la escasez de combustibles y fertilizantes, pérdidas de producción, recesión económica e inflación. La población lo está notando ya en las facturas de suministros  a la hora de llenar la nevera, cuando la cosecha escasea por la dependencia que tiene la industria alimentaria de los fertilizantes. Parece que no podríamos estar más lejos del objetivo de implementar políticas urgentes para una transición verde globalmente justa. En un contexto que confirma la dependencia de la energía fósil, y en medio de una profunda crisis del multilateralismo, tendrá lugar la Primera Conferencia Internacional sobre la Transición de los Combustibles Fósiles, organizada conjuntamente por el Gobierno de Colombia y los Países Bajos, en Santa Marta, Colombia. Más de cincuenta gobiernos, autoridades subnacionales y delegaciones de la sociedad civil se reunirán para discutir rutas de salida del carbón, el petróleo y el gas, después de que la COP30 no consiguiera incluir el abandono de los combustibles fósiles en su texto final. Aunque éste es un espacio nuevo que todavía tendrá que hacerse valer en el escenario internacional, ofrece una oportunidad de mirar más allá: conectar la más que necesaria transición energética con la necesidad de superar dependencias económicas estructurales, como la elevada deuda pública externa y los limitados ingresos fiscales para financiar una transición justa. LEE EL ARTÍCULO COMPLETO</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h3>Los impactos de la guerra de EEUU e Israel contra Irán muestran una vez más la necesidad urgente de salir de la trampa fósil y de avanzar hacia una transición globalmente justa que supere las dependencias económicas estructurales. Enfrentará estos retos la I Conferencia Internacional sobre la Transición de los Combustibles Fósiles, en Santa Marta (Colombia).</h3>
<p>El contexto global nos pone de manifiesto, una vez más, la crueldad y el sufrimiento humano causados por las guerras. Pero también revela, de nuevo, los riesgos estructurales de la dependencia de los combustibles fósiles y la necesidad de tomar acciones para acabar con la trampa fósil. Desde el ataque militar lanzado el 28 de febrero de 2026 por Estados Unidos e Israel contra Irán, el mundo ha vuelto a entrar en una profunda crisis energética que según Fatih Birol, Director Ejecutivo de la Agencia Internacional de Energía, será «más grave que las de 1973, 1979 y 2022 juntas». El bloqueo del Estrecho de Ormuz ha cortado cerca del 20% del flujo de petróleo transportado por mar. Tras el alto el fuego del 8 de abril 2026, el tráfico marítimo no se ha recuperado, y ningún país del mundo es inmune a sus impactos. Similar a la crisis energética global vivida tras la invasión de Ucrania por Rusia en 2022, nos enfrentamos a la escasez de combustibles y fertilizantes, pérdidas de producción, recesión económica e inflación. La población lo está notando ya en las facturas de suministros  a la hora de llenar la nevera, cuando la cosecha escasea por la dependencia que tiene la industria alimentaria de los fertilizantes.</p>
<p>Parece que no podríamos estar más lejos del objetivo de implementar políticas urgentes para una transición verde globalmente justa. En un contexto que confirma la dependencia de la energía fósil, y en medio de una profunda crisis del multilateralismo, tendrá lugar la Primera Conferencia Internacional sobre la Transición de los Combustibles Fósiles, organizada conjuntamente por el Gobierno de Colombia y los Países Bajos, en Santa Marta, Colombia. Más de cincuenta gobiernos, autoridades subnacionales y delegaciones de la sociedad civil se reunirán para discutir rutas de salida del carbón, el petróleo y el gas, después de que la COP30 no consiguiera incluir el abandono de los combustibles fósiles en su texto final. Aunque éste es un espacio nuevo que todavía tendrá que hacerse valer en el escenario internacional, ofrece una oportunidad de mirar más allá: conectar la más que necesaria transición energética con la necesidad de superar dependencias económicas estructurales, como la elevada deuda pública externa y los limitados ingresos fiscales para financiar una transición justa.</p>
<blockquote><p><a href="https://www.publico.es/opinion/columnas/combustibles-fosiles-cancelacion-deuda-fiscalidad-justa.html" target="_blank" rel="noopener">LEE EL ARTÍCULO COMPLETO</a></p></blockquote>
<p>The post <a href="https://odg.cat/es/odgpremsa/publico-mas-alla-de-los-combustibles-fosiles-de-la-cancelacion-de-la-deuda-a-la-fiscalidad-justa/">Público | Más allá de los combustibles fósiles: de la cancelación de la deuda a la fiscalidad justa</a> appeared first on <a href="https://odg.cat/es/">ODG</a>.</p>
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			</item>
		<item>
		<title>El Periódico &#124; Medio centenar de países se reúnen para acelerar el debate sobre cómo dejar atrás los combustibles fósiles en plena &#8216;guerra del petróleo&#8217;</title>
		<link>https://odg.cat/es/odgpremsa/el-periodico-medio-centenar-de-paises-se-reunen-para-acelerar-el-debate-sobre-como-dejar-atras-los-combustibles-fosiles-en-plena-guerra-del-petroleo/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[anna.celma]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 22 Apr 2026 10:01:59 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[<p>Medio centenar de países se reúnen para acelerar el debate sobre cómo dejar atrás los combustibles fósiles en plena &#8216;guerra del petróleo&#8217;. Si no se frena, el mundo planea producir un 500% más carbón, un 92% más gas y un 31% más petróleo de lo necesario para esquivar un calentamiento global extremo. Colombia inaugura este viernes el primer encuentro internacional solo para gobiernos dispuestos a «impulsar acciones concretas» para realizar la transición energética. La cita, a la que también asistirá España, reunirá a países que conforman un tercio de la demanda mundial de combustibles fósiles y una quinta parte de los grandes productores. La dependencia global al petróleo, el gas y el carbón no solo está alimentando el cambio climático sino que, tal como hemos visto en los últimos meses, también está provocando guerras, conflictos diplomáticos y despertando el fantasma de una crisis. Hace años que en las cumbres del clima de Naciones Unidas se debate sobre cómo dejar atrás estos combustibles fósiles, pero, según se constató en el encuentro de Brasil (COP30), en estos momentos hay una división abismal entre los países que sí quieren avanzar en acción climática y los que se niegan. En este contexto, Colombia ha convocado el primer encuentro internacional para aquellos gobiernos que sí están dispuestos a acelerar su transición energética bajo la promesa de «impulsar acciones concretas» y, sobre todo, lanzar un mensaje ante un mundo donde la conversación aún sigue girando en torno a conseguir más petróleo. «Este encuentro es un rayo de esperanza para demostrar que otro modelo es posible», afirma Javier Andaluz Prieto, coordinador de Alianza por el Clima. Bajo el liderazgo diplomático de Colombia y Países Bajos, el encuentro de Santa Marta aspira a desatascar un debate que en las cumbres del clima se había convertido en un escollo insalvable. Pero eso sí, sin sustituir las conversaciones multilaterales de Naciones Unidas. «Este encuentro no reemplaza las cumbres del clima, sino que se plantea como una plataforma paralela para avanzar en aquellos puntos donde el consenso global falla», afirma Claudia Custodio, del Observatori del Deute en la Globalització (ODG). En este sentido, la especialista en diplomacia climática afirma que el debate de Colombia podría ayudar a dar forma a la famosa y polémica hoja de ruta para dejar atrás los combustibles fósiles que se puso en marcha después de la cumbre de Brasil y que, en principio, se presentará en el encuentro previsto para el próximo mes de noviembre en Turquía (COP31). LEE EL ARTÍCULO COMPLETO</p>
<p>The post <a href="https://odg.cat/es/odgpremsa/el-periodico-medio-centenar-de-paises-se-reunen-para-acelerar-el-debate-sobre-como-dejar-atras-los-combustibles-fosiles-en-plena-guerra-del-petroleo/">El Periódico | Medio centenar de países se reúnen para acelerar el debate sobre cómo dejar atrás los combustibles fósiles en plena &#8216;guerra del petróleo&#8217;</a> appeared first on <a href="https://odg.cat/es/">ODG</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h3>Medio centenar de países se reúnen para acelerar el debate sobre cómo dejar atrás los combustibles fósiles en plena &#8216;guerra del petróleo&#8217;. Si no se frena, el mundo planea producir un 500% más carbón, un 92% más gas y un 31% más petróleo de lo necesario para esquivar un calentamiento global extremo.</h3>
<p>Colombia inaugura este viernes el primer encuentro internacional solo para gobiernos dispuestos a «impulsar acciones concretas» para realizar la transición energética. La cita, a la que también asistirá España, reunirá a países que conforman un tercio de la demanda mundial de combustibles fósiles y una quinta parte de los grandes productores. La dependencia global al petróleo, el gas y el carbón no solo está alimentando el cambio climático sino que, tal como hemos visto en los últimos meses, también está provocando guerras, conflictos diplomáticos y despertando el fantasma de una crisis.</p>
<p>Hace años que en las cumbres del clima de Naciones Unidas se debate sobre cómo dejar atrás estos combustibles fósiles, pero, según se constató en el encuentro de Brasil (COP30), en estos momentos hay una división abismal entre los países que sí quieren avanzar en acción climática y los que se niegan. En este contexto, Colombia ha convocado el primer encuentro internacional para aquellos gobiernos que sí están dispuestos a acelerar su transición energética bajo la promesa de «impulsar acciones concretas» y, sobre todo, lanzar un mensaje ante un mundo donde la conversación aún sigue girando en torno a conseguir más petróleo. «Este encuentro es un rayo de esperanza para demostrar que otro modelo es posible», afirma Javier Andaluz Prieto, coordinador de Alianza por el Clima.</p>
<p>Bajo el liderazgo diplomático de Colombia y Países Bajos, el encuentro de Santa Marta aspira a desatascar un debate que en las cumbres del clima se había convertido en un escollo insalvable. Pero eso sí, sin sustituir las conversaciones multilaterales de Naciones Unidas.<strong> «Este encuentro no reemplaza las cumbres del clima, sino que se plantea como una plataforma paralela para avanzar en aquellos puntos donde el consenso global falla», afirma Claudia Custodio, del Observatori del Deute en la Globalització (ODG).</strong> En este sentido, la especialista en diplomacia climática afirma que el debate de Colombia podría ayudar a dar forma a la famosa y polémica hoja de ruta para dejar atrás los combustibles fósiles que se puso en marcha después de la cumbre de Brasil y que, en principio, se presentará en el encuentro previsto para el próximo mes de noviembre en Turquía (COP31).</p>
<blockquote><p><a href="https://www.elperiodico.com/es/sociedad/20260422/santa-marta-colombia-cumbre-dejar-atras-combustibles-fosiles-petroleo-129399274" target="_blank" rel="noopener">LEE EL ARTÍCULO COMPLETO</a></p></blockquote>
<p>The post <a href="https://odg.cat/es/odgpremsa/el-periodico-medio-centenar-de-paises-se-reunen-para-acelerar-el-debate-sobre-como-dejar-atras-los-combustibles-fosiles-en-plena-guerra-del-petroleo/">El Periódico | Medio centenar de países se reúnen para acelerar el debate sobre cómo dejar atrás los combustibles fósiles en plena &#8216;guerra del petróleo&#8217;</a> appeared first on <a href="https://odg.cat/es/">ODG</a>.</p>
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			</item>
		<item>
		<title>El Español &#124; Los riesgos sociales del bloqueo del estrecho de Ormuz: cosechas en peligro y agua más cara</title>
		<link>https://odg.cat/es/odgpremsa/el-espanol-los-riesgos-sociales-del-bloqueo-del-estrecho-de-ormuz-cosechas-en-peligro-y-agua-mas-cara/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[anna.celma]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 17 Apr 2026 10:04:31 +0000</pubDate>
				<guid isPermaLink="false">https://odg.cat/?post_type=odgpremsa&#038;p=21208</guid>

					<description><![CDATA[<p>También hay riesgos sociales en el bloqueo del estrecho de Ormuz: cosechas en peligro por la escasez de fertilizantes, y encarecimiento del agua. Las miradas de todo el mundo están puestas en el Estrecho de Ormuz, desde que el pasado 28 de febrero Irán decidiera cerrarlo. Una determinación que tomó por los ataques conjuntos recibidos por parte de Estados Unidos e Israel. Sin embargo, sus implicaciones no se limitan únicamente al plano geopolítico. Además, del enorme peligro a nivel ambiental, el cierre del Estrecho de Ormuz supone un gran riesgo desde el aspecto social. Afecta a los mercados energéticos y alimentarios, con las consecuentes subidas de precios. Así, todos los grupos en situación de vulnerabilidad tienen menos posibilidades de poder cubrir sus necesidades básicas, dice Alfons Pérez, investigador del Observatori del Deute en la Globalització (ODG). LEE EL ARTÍCULO COMPLETO &#160;</p>
<p>The post <a href="https://odg.cat/es/odgpremsa/el-espanol-los-riesgos-sociales-del-bloqueo-del-estrecho-de-ormuz-cosechas-en-peligro-y-agua-mas-cara/">El Español | Los riesgos sociales del bloqueo del estrecho de Ormuz: cosechas en peligro y agua más cara</a> appeared first on <a href="https://odg.cat/es/">ODG</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h3>También hay riesgos sociales en el bloqueo del estrecho de Ormuz: cosechas en peligro por la escasez de fertilizantes, y encarecimiento del agua.</h3>
<p>Las miradas de todo el mundo están puestas en el Estrecho de Ormuz, desde que el pasado 28 de febrero Irán decidiera cerrarlo. Una determinación que tomó por los ataques conjuntos recibidos por parte de Estados Unidos e Israel. Sin embargo, sus implicaciones no se limitan únicamente al plano geopolítico.</p>
<p>Además, del enorme peligro a nivel ambiental, el cierre del Estrecho de Ormuz supone un gran riesgo desde el aspecto social. Afecta a los mercados energéticos y alimentarios, con las consecuentes subidas de precios. Así, todos los grupos en situación de vulnerabilidad tienen menos posibilidades de poder cubrir sus necesidades básicas, dice Alfons Pérez, investigador del Observatori del Deute en la Globalització (ODG).</p>
<blockquote><p><a href="https://www.elespanol.com/enclave-ods/historias/20260417/riesgos-sociales-bloqueo-estrecho-ormuz-cosechas-peligro-agua-cara/1003744210104_0.html" target="_blank" rel="noopener">LEE EL ARTÍCULO COMPLETO</a></p></blockquote>
<p>&nbsp;</p>
<p>The post <a href="https://odg.cat/es/odgpremsa/el-espanol-los-riesgos-sociales-del-bloqueo-del-estrecho-de-ormuz-cosechas-en-peligro-y-agua-mas-cara/">El Español | Los riesgos sociales del bloqueo del estrecho de Ormuz: cosechas en peligro y agua más cara</a> appeared first on <a href="https://odg.cat/es/">ODG</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>EFE Verde &#124; Sufrir la tormenta sin haberla causado: cuando los efectos del cambio climático castigan lejos (y más duro)</title>
		<link>https://odg.cat/es/odgpremsa/efe-verde-sufrir-la-tormenta-sin-haberla-causado-cuando-los-efectos-del-cambio-climatico-castigan-lejos-y-mas-duro/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[anna.celma]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 16 Feb 2026 09:28:21 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[<p>Sufrir la tormenta sin haberla causado. Al igual que ha ocurrido en España en las últimas semanas, otros países del mundo han sufrido o sufren lluvias intensas e inundaciones que provocan muertes, desplazados y afectados. Pero, a diferencia que en la península ibérica, ellos son más vulnerables y, en muchos casos, sufren las consecuencias de un cambio climático que no han generado. Las sequías en Kenia o Somalia, las inundaciones por lluvias torrenciales en Mozambique o Indonesia… Ejemplos hay muchos y para verlos solo hace falta levantar la vista y mirar más allá de las fronteras patrias. Los países pobres «sin duda» sufren más las consecuencias del cambio climático que los ricos, según explica a EFEverde la investigadora principal para el clima del Real Instituto Elcano, Lara Lázaro, debido a que «están más expuestos, son más vulnerables y, por lo tanto, sufren de manera más acuciante los impactos». Estos países, en cambio, están lejos de ser los mayores emisores históricos de los gases de efecto invernadero que calientan la atmósfera, según los datos acumulados por Naciones Unidas, que sitúa a Estados Unidos como el primer responsable, seguido de China, Rusia y Brasil. Si se coge un año y un país concreto, el patrón se repite. Por ejemplo, según los datos de la Unión Europea (UE), Mozambique emitió 33,63 millones de toneladas de dióxido de carbono (CO2) equivalente al año, 462 veces menos que China -máximo emisor ese año con 15.536,12 millones-. «Vemos que hay claramente una situación de injusticia y que, sin embargo, no se está abordando», resume la investigadora del área de Justicia Climática del Observatorio de la deuda en la globalización (ODG) Clàudia Custodio. Y continúa: «Es evidente que los países que más responsabilidad histórica tienen por esta situación de cambio climático deberían asumir esta responsabilidad». ARTÍCULO COMPLETO</p>
<p>The post <a href="https://odg.cat/es/odgpremsa/efe-verde-sufrir-la-tormenta-sin-haberla-causado-cuando-los-efectos-del-cambio-climatico-castigan-lejos-y-mas-duro/">EFE Verde | Sufrir la tormenta sin haberla causado: cuando los efectos del cambio climático castigan lejos (y más duro)</a> appeared first on <a href="https://odg.cat/es/">ODG</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h3>Sufrir la tormenta sin haberla causado. Al igual que ha ocurrido en España en las últimas semanas, otros países del mundo han sufrido o sufren lluvias intensas e inundaciones que provocan muertes, desplazados y afectados. Pero, a diferencia que en la península ibérica, ellos son más vulnerables y, en muchos casos, sufren las consecuencias de un cambio climático que no han generado.</h3>
<p>Las sequías en Kenia o Somalia, las inundaciones por lluvias torrenciales en Mozambique o Indonesia… Ejemplos hay muchos y para verlos solo hace falta levantar la vista y mirar más allá de las fronteras patrias. Los países pobres «sin duda» sufren más las consecuencias del cambio climático que los ricos, según explica a EFEverde la investigadora principal para el clima del Real Instituto Elcano, Lara Lázaro, debido a que «están más expuestos, son más vulnerables y, por lo tanto, sufren de manera más acuciante los impactos».</p>
<p>Estos países, en cambio, están lejos de ser los mayores emisores históricos de los gases de efecto invernadero que calientan la atmósfera, según los datos acumulados por Naciones Unidas, que sitúa a Estados Unidos como el primer responsable, seguido de China, Rusia y Brasil.</p>
<p>Si se coge un año y un país concreto, el patrón se repite. Por ejemplo, según los datos de la Unión Europea (UE), Mozambique emitió 33,63 millones de toneladas de dióxido de carbono (CO2) equivalente al año, 462 veces menos que China -máximo emisor ese año con 15.536,12 millones-.</p>
<p>«Vemos que hay claramente una situación de injusticia y que, sin embargo, no se está abordando», resume la investigadora del área de Justicia Climática del Observatorio de la deuda en la globalización (ODG) Clàudia Custodio. Y continúa: «Es evidente que los países que más responsabilidad histórica tienen por esta situación de cambio climático deberían asumir esta responsabilidad».</p>
<blockquote><p><a href="https://efeverde.com/sufrir-la-tormenta-sin-haberla-causado-cuando-los-efectos-del-cambio-climatico-castigan-lejos-y-mas-duro/" target="_blank" rel="noopener">ARTÍCULO COMPLETO</a></p></blockquote>
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		<title>Climática &#124; Especial Tierras Raras. De una mina en el Ártico a una fábrica de imanes en la frontera rusa</title>
		<link>https://odg.cat/es/odgpremsa/climatica-especial-tierras-raras-de-una-mina-en-el-artico-a-una-fabrica-de-imanes-en-la-frontera-rusa/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[anna.celma]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 09 Feb 2026 12:47:01 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[<p>Especial Tierras Raras: viaje a dos puntos estratégicos para la autonomía de las tierras raras: el yacimiento de Kiruna y la industria de procesamiento de Estonia. Un reportaje en Climática elaborado por Alfons Pérez, investigador en justicia climática del ODG, en colaboración con Bruna, SCCL. A estas alturas, es de sobras conocido el interés de las grandes potencias mundiales por las tierras raras. Este conjunto de 17 elementos químicos que se mantenían en el anonimato, ahora son motivo de disputa pública desde que Donald Trump las mencionó y las impuso como moneda de cambio en el acuerdo con Ucrania. A saber, China tiene el control de la cadena de suministro de las tierras raras y eso le confiere un poder que perturba a Washington. En la UE también se ha movido ficha desde que Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, puso al mismo nivel de relevancia estratégica el litio y las tierras raras respecto el petróleo y el gas. Es conocido que la guerra de Ucrania disparó la búsqueda de rutas alternativas de suministro energético fuera de la órbita rusa pero también de materias primas fundamentales, el input material necesario para la pretendida reindustrialización verde Made in EU que garantizaba el Reglamento de Materias Primas Fundamentales europea (Critical Raw Materials Act) de marzo de 2024. Este documento representó un auténtico avance de la frontera extractiva que irrumpía, dentro y fuera de las fronteras de la UE, en la carrera global para conseguir litio, cobre, níquel, cobalto, manganeso, grafito y tierras raras, entre otros elementos químicos necesarios para las llamadas tecnologías limpias. Pero el punto de partida de nuestro viaje es la Unión Europea y el foco las tierras raras. Así que en esta serie titulada Un viaje a la ruta europea de las tierras raras, compuesta de tres artículos, nos desplazaremos a lugares tan remotos como el Círculo Polar Ártico sueco y la frontera rusa en Estonia, pasando por las realidades territoriales del último pueblo indígena europeo y la influencia de la old school soviética en la novedad europea. LEE EL ESPECIAL COMPLETO</p>
<p>The post <a href="https://odg.cat/es/odgpremsa/climatica-especial-tierras-raras-de-una-mina-en-el-artico-a-una-fabrica-de-imanes-en-la-frontera-rusa/">Climática | Especial Tierras Raras. De una mina en el Ártico a una fábrica de imanes en la frontera rusa</a> appeared first on <a href="https://odg.cat/es/">ODG</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<h3>Especial Tierras Raras: viaje a dos puntos estratégicos para la autonomía de las tierras raras: el yacimiento de Kiruna y la industria de procesamiento de Estonia. Un reportaje en Climática elaborado por Alfons Pérez, investigador en justicia climática del ODG, en colaboración con Bruna, SCCL.</h3>
<p>A estas alturas, es de sobras conocido el interés de las grandes potencias mundiales por las tierras raras. Este conjunto de 17 elementos químicos que se mantenían en el anonimato, ahora son motivo de disputa pública desde que Donald Trump las mencionó y las impuso como moneda de cambio en el acuerdo con Ucrania. A saber, China tiene el control de la cadena de suministro de las tierras raras y eso le confiere un poder que perturba a Washington.</p>
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<p>En la UE también se ha movido ficha desde que Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, puso al mismo nivel de relevancia estratégica el litio y las tierras raras respecto el petróleo y el gas. Es conocido que la guerra de Ucrania disparó la búsqueda de rutas alternativas de suministro energético fuera de la órbita rusa pero también de materias primas fundamentales, el input material necesario para la pretendida reindustrialización verde Made in EU que garantizaba el Reglamento de Materias Primas Fundamentales europea (Critical Raw Materials Act) de marzo de 2024. Este documento representó un auténtico avance de la frontera extractiva que irrumpía, dentro y fuera de las fronteras de la UE, en la carrera global para conseguir litio, cobre, níquel, cobalto, manganeso, grafito y tierras raras, entre otros elementos químicos necesarios para las llamadas tecnologías limpias.</p>
<p>Pero el punto de partida de nuestro viaje es la Unión Europea y el foco las tierras raras. Así que en esta serie titulada Un viaje a la ruta europea de las tierras raras, compuesta de tres artículos, nos desplazaremos a lugares tan remotos como el Círculo Polar Ártico sueco y la frontera rusa en Estonia, pasando por las realidades territoriales del último pueblo indígena europeo y la influencia de la old school soviética en la novedad europea.</p>
<blockquote><p><a href="https://climatica.coop/especial-tierras-raras/" target="_blank" rel="noopener">LEE EL ESPECIAL COMPLETO</a></p></blockquote>
<p>The post <a href="https://odg.cat/es/odgpremsa/climatica-especial-tierras-raras-de-una-mina-en-el-artico-a-una-fabrica-de-imanes-en-la-frontera-rusa/">Climática | Especial Tierras Raras. De una mina en el Ártico a una fábrica de imanes en la frontera rusa</a> appeared first on <a href="https://odg.cat/es/">ODG</a>.</p>
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		<title>Climática &#124; De la mina al imán, el vínculo de las tierras raras con la industria militar</title>
		<link>https://odg.cat/es/odgpremsa/climatica-de-la-mina-al-iman-tierras-raras-industria-militar/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[anna.celma]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 12 Dec 2025 17:46:09 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[<p>La Unión Europea busca autonomía en la cadena de suministro de tierras raras reactivando la industria de Estonia, pero la apuesta despierta dudas sobre su impacto real en el medio ambiente y su vínculo con el rearme militar. Este es el tercer y último artículo de ‘Un viaje a la ruta europea de las tierras raras: de la mina al imán’, una serie elaborada por Alfons Pérez, investigador en justicia climática del ODG. En estos reportajes nos desplazaremos a lugares tan remotos como el Círculo Polar Ártico sueco y la frontera rusa en Estonia, pasando por las realidades territoriales del último pueblo indígena europeo, el pueblo sami, y la influencia de la ‘old school’ soviética en la novedad europea. La creación de cadenas de suministro de las tierras raras, lo que en el argot industrial se podría llamar ‘de la mina al imán’, fuera de la órbita china es un asunto de alta prioridad para la Unión Europea. Prácticamente al mismo tiempo que se descubría el depósito de Per Geijer en Kiruna (Suecia), la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, declaraba que el desarrollo de la minería de tierras raras en Groenlandia y la capacidad de procesamiento en Estonia permitirán la primera cadena de suministro europea «de la mina al imán» europea. Pocos meses después se firmaba un acuerdo de asociación estratégica con Groenlandia sobre “cadenas de valor sostenibles de las materias primas”. La apuesta por los recursos de Groenlandia o Suecia no tendrían sentido sin las capacidades industriales de Estonia, una mezcla de know how soviético e inyección de dinero público europeo que la posicionan en un lugar privilegiado para el procesamiento de tierras raras y la fabricación de imanes permanentes. ¿Quién procesa las tierras raras? Esta es una pregunta clave y tiene una respuesta sencilla: la República Popular China. En 2022, el 85% del procesamiento y separación de las tierras raras se realizó en China, llegando al 91% en 2024. Ese mismo año, un 94% de los imanes permanentes del mundo se fabricaron en la República Popular. De hecho, de los 20 minerales necesarios para la transición energética, China refina más del 90% del galio, grafito, manganeso; más del 70% del silicio, molibdeno, cobalto, telurio, antimonio, germanio, indio y litio; y es la primera de la lista en el procesamiento de titanio, vanadio, tántalo, tungsteno, cobre, cromo y zirconio. El único elemento que no lidera es el níquel, con Indonesia a la cabeza, pero China está segunda. Resumiendo: el procesamiento de las materias primas fundamentales es un cuello de botella controlado por China, especialmente para las tierras raras. Habitar Sillamäe, aunque sea por unos días, es sentir que el área de influencia rusa traspasa las fronteras de la Unión Europea. Situada en el condado de Ida Viru, al noreste de Estonia, en la costa sur del Golfo de Finlandia, a Sillamäe solo la separan 25 kilómetros de la frontera con la Federación Rusa. Un 95% de sus poco más de 12.000 habitantes tiene como primera lengua el ruso y el 45% tiene ciudadanía rusa; el ambiente es marcadamente soviético, la cartelería está en ruso y algunos nombres de calles como Gagarin no se aceptarían en otras ciudades de Estonia. La influencia rusa viene de lejos porque durante el período soviético Sillamäe se convirtió en un importante centro industrial cerrado debido a su papel estratégico en el procesamiento de minerales. A finales de la década de 1940, la ciudad albergó una planta metalúrgica destinada a extraer uranio a partir de pizarra local para el programa nuclear soviético. Esta actividad, altamente secreta, transformó el pequeño asentamiento costero en una ciudad industrial de acceso restringido, donde vivían y trabajaban científicos, ingenieros y obreros vinculados al complejo atómico. Sillamäe no aparecía en los mapas por el sistema soviético de encubrimiento toponímico, no tenía código postal y tuvo diferentes nombres codificados como Moscú 400 o Leningrado 1. Tras la independencia de Estonia en 1991, la industria de Sillamäe se reorientó hacia usos civiles. La antigua planta soviética fue reconvertida en la empresa Silmet, que hoy pertenece al grupo canadiense Neo Performance Materials (NPM). Silmet se especializa en el procesamiento y separación de metales como el niobio y el tántalo, y tierras raras. La ciudad ha pasado así de ser un enclave nuclear secreto a utilizar el know how soviético para la cadena de suministro europea de materiales fundamentales. Hoy en día, NPM-Silmet es la única planta de Occidente capaz de transformar de manera eficiente el concentrado de minerales de tierras raras en óxidos a gran escala. Fabrican óxidos, carbonatos, metales puros y aleaciones de metales tales como niobio, tántalo, y de tierras raras como lantano, cerio, praseodimio, neodimio, samario, europio, gadolinio. Estos productos se utilizan para las superaleaciones de la aeronáutica, imagen médica, pantallas planas, tecnologías inalámbricas, iluminación LED, energía solar, aditivos para acero, baterías, aplicaciones electrónicas, etc. En relación con las tierras raras y explicado de manera sencilla, Silmet es capaz de procesar los insumos necesarios para la fabricación de imanes permanentes. El grupo canadiense NPM asegura que las materias primas proceden de Australia y Malasia, entre otros proveedores pero, a su vez, ha adquirido la licencia de exploración del complejo Sarfartoq en el suroeste de Groenlandia de parte de Hudson Resources por un valor de 3,5 millones de dólares, tras obtener la aprobación del Gobierno groenlandés para la transferencia. Además, NPM ha llegado a un acuerdo con la empresa estadounidense Energy Fuels para procesar tierras raras de los EE. UU. y Madagascar. REPORTAJE COMPLETO</p>
<p>The post <a href="https://odg.cat/es/odgpremsa/climatica-de-la-mina-al-iman-tierras-raras-industria-militar/">Climática | De la mina al imán, el vínculo de las tierras raras con la industria militar</a> appeared first on <a href="https://odg.cat/es/">ODG</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h3>La Unión Europea busca autonomía en la cadena de suministro de tierras raras reactivando la industria de Estonia, pero la apuesta despierta dudas sobre su impacto real en el medio ambiente y su vínculo con el rearme militar. Este es el tercer y último artículo de <em>‘Un viaje a la ruta europea de las tierras raras: de la mina al imán’</em>, una serie elaborada por Alfons Pérez, investigador en justicia climática del ODG. En estos reportajes nos desplazaremos a lugares tan remotos como el <a href="https://odg.cat/es/odgpremsa/climatica-la-fiebre-por-las-tierras-raras-en-el-artico-sueco/" target="_blank" rel="noopener">Círculo Polar Ártico sueco</a> y la frontera rusa en Estonia, pasando por las <a href="https://odg.cat/es/odgpremsa/climatica-el-extractivismo-en-kiruna-mas-de-6-000-personas-tendran-que-irse-debido-a-la-expansion-de-la-mina-durante-los-proximos-10-anos/" target="_blank" rel="noopener">realidades territoriales del último pueblo indígena europeo, el pueblo sami,</a> y la influencia de la ‘old school’ soviética en la novedad europea.</h3>
<p>La creación de cadenas de suministro de las tierras raras, lo que en el argot industrial se podría llamar ‘de la mina al imán’, fuera de la órbita china es un asunto de alta prioridad para la Unión Europea. Prácticamente al mismo tiempo que se descubría el depósito de Per Geijer en Kiruna (Suecia), la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, declaraba que el desarrollo de la minería de tierras raras en Groenlandia y la capacidad de procesamiento en Estonia permitirán la primera cadena de suministro europea «de la mina al imán» europea. Pocos meses después se firmaba un acuerdo de asociación estratégica con Groenlandia sobre “cadenas de valor sostenibles de las materias primas”.</p>
<p>La apuesta por los recursos de Groenlandia o Suecia no tendrían sentido sin las capacidades industriales de Estonia, una mezcla de know how soviético e inyección de dinero público europeo que la posicionan en un lugar privilegiado para el procesamiento de tierras raras y la fabricación de imanes permanentes.</p>
<p>¿Quién procesa las tierras raras? Esta es una pregunta clave y tiene una respuesta sencilla: la República Popular China. En 2022, el 85% del procesamiento y separación de las tierras raras se realizó en China, llegando al 91% en 2024. Ese mismo año, un 94% de los imanes permanentes del mundo se fabricaron en la República Popular. De hecho, de los 20 minerales necesarios para la transición energética, China refina más del 90% del galio, grafito, manganeso; más del 70% del silicio, molibdeno, cobalto, telurio, antimonio, germanio, indio y litio; y es la primera de la lista en el procesamiento de titanio, vanadio, tántalo, tungsteno, cobre, cromo y zirconio. El único elemento que no lidera es el níquel, con Indonesia a la cabeza, pero China está segunda. Resumiendo: el procesamiento de las materias primas fundamentales es un cuello de botella controlado por China, especialmente para las tierras raras.</p>
<p>Habitar Sillamäe, aunque sea por unos días, es sentir que el área de influencia rusa traspasa las fronteras de la Unión Europea. Situada en el condado de Ida Viru, al noreste de Estonia, en la costa sur del Golfo de Finlandia, a Sillamäe solo la separan 25 kilómetros de la frontera con la Federación Rusa. Un 95% de sus poco más de 12.000 habitantes tiene como primera lengua el ruso y el 45% tiene ciudadanía rusa; el ambiente es marcadamente soviético, la cartelería está en ruso y algunos nombres de calles como Gagarin no se aceptarían en otras ciudades de Estonia.</p>
<p>La influencia rusa viene de lejos porque durante el período soviético Sillamäe se convirtió en un importante centro industrial cerrado debido a su papel estratégico en el procesamiento de minerales. A finales de la década de 1940, la ciudad albergó una planta metalúrgica destinada a extraer uranio a partir de pizarra local para el programa nuclear soviético. Esta actividad, altamente secreta, transformó el pequeño asentamiento costero en una ciudad industrial de acceso restringido, donde vivían y trabajaban científicos, ingenieros y obreros vinculados al complejo atómico. Sillamäe no aparecía en los mapas por el sistema soviético de encubrimiento toponímico, no tenía código postal y tuvo diferentes nombres codificados como Moscú 400 o Leningrado 1.</p>
<p>Tras la independencia de Estonia en 1991, la industria de Sillamäe se reorientó hacia usos civiles. La antigua planta soviética fue reconvertida en la empresa Silmet, que hoy pertenece al grupo canadiense Neo Performance Materials (NPM). Silmet se especializa en el procesamiento y separación de metales como el niobio y el tántalo, y tierras raras. La ciudad ha pasado así de ser un enclave nuclear secreto a utilizar el know how soviético para la cadena de suministro europea de materiales fundamentales.</p>
<p>Hoy en día, NPM-Silmet es la única planta de Occidente capaz de transformar de manera eficiente el concentrado de minerales de tierras raras en óxidos a gran escala. Fabrican óxidos, carbonatos, metales puros y aleaciones de metales tales como niobio, tántalo, y de tierras raras como lantano, cerio, praseodimio, neodimio, samario, europio, gadolinio. Estos productos se utilizan para las superaleaciones de la aeronáutica, imagen médica, pantallas planas, tecnologías inalámbricas, iluminación LED, energía solar, aditivos para acero, baterías, aplicaciones electrónicas, etc. En relación con las tierras raras y explicado de manera sencilla, Silmet es capaz de procesar los insumos necesarios para la fabricación de imanes permanentes.</p>
<p>El grupo canadiense NPM asegura que las materias primas proceden de Australia y Malasia, entre otros proveedores pero, a su vez, ha adquirido la licencia de exploración del complejo Sarfartoq en el suroeste de Groenlandia de parte de Hudson Resources por un valor de 3,5 millones de dólares, tras obtener la aprobación del Gobierno groenlandés para la transferencia. Además, NPM ha llegado a un acuerdo con la empresa estadounidense Energy Fuels para procesar tierras raras de los EE. UU. y <a href="https://odg.cat/es/publicacion/neocolonialismo-en-nombre-transicion-verde-mineria-tierras-raras-madagascar/" target="_blank" rel="noopener">Madagascar</a>.</p>
<blockquote><p><a href="https://climatica.coop/especial-viaje-ruta-europea-tierras-raras-3/" target="_blank" rel="noopener">REPORTAJE COMPLETO</a></p></blockquote>
<p>The post <a href="https://odg.cat/es/odgpremsa/climatica-de-la-mina-al-iman-tierras-raras-industria-militar/">Climática | De la mina al imán, el vínculo de las tierras raras con la industria militar</a> appeared first on <a href="https://odg.cat/es/">ODG</a>.</p>
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		<title>Climática &#124; El extractivismo en Kiruna: «Más de 6.000 personas tendrán que irse debido a la expansión de la mina durante los próximos 10 años»</title>
		<link>https://odg.cat/es/odgpremsa/climatica-el-extractivismo-en-kiruna-mas-de-6-000-personas-tendran-que-irse-debido-a-la-expansion-de-la-mina-durante-los-proximos-10-anos/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[anna.celma]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 05 Dec 2025 17:35:44 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[<p>Entrevista a Karin K Niia, portavoz y propietaria de renos de la Comunidad Sámi de Gabna Sameby, sobre el extractivismo en Kiruna, en el norte de Suecia. La fiebre por las tierras raras no solamente se encuentra en el Sur Global: también amenaza el Ártico sueco. Este es el segundo artículo de ‘Un viaje a la ruta europea de las tierras raras: de la mina al imán’, una serie elaborada por Alfons Pérez, investigador en justicia climática del ODG. En estos reportajes nos desplazaremos a lugares tan remotos como el Círculo Polar Ártico sueco y la frontera rusa en Estonia, pasando por las realidades territoriales del último pueblo indígena europeo y la influencia de la ‘old school’ soviética en la novedad europea. Cuenta el libro Los señores nos mandaron aquí. Voces de un destierro olvidado cómo, desde tiempos inmemoriales, el pueblo indígena de los sami habitó la región de Laponia con toda libertad sin reparar en las fronteras legales de los Estados de Noruega, Suecia, Finlandia y Rusia. En 1919, un cambio en su estatus especial, que los reconocía como nómadas, inició un proceso de reubicaciones forzosas, desarraigo y aniquilación cultural de sus tradiciones milenarias. Ahora, en pleno siglo XXI, los sami, también conocidos como lapones, enfrentan nuevos retos y conflictos, como las actividades extractivas relacionadas con la transición verde y los minerales fundamentales. Su testimonio es la voz viva del último pueblo indígena europeo, aunando pasado, presente y futuro en una cosmovisión biocéntrica del Ártico que nada tiene que ver con el afán del negocio verde. Conversamos con Karin K Niia, portavoz y propietaria de un rebaño de renos de la Comunidad Sámi de Gabna, Kiruna, en el Círculo Polar Ártico sueco. El pasado 1 de diciembre, unas semanas después de realizar la entrevista, la comunidad indígena de Gabna decidió romper relaciones con la empresa LKAB, la compañía nacional minera. En un comunicado de prensa, Karin K Niia, declaraba: «Vemos las tierras envenenadas, el aire lleno de polvo y los cimientos de la vida indígena sami desaparecer, y a esto lo llaman ‘cooperación’. No es cooperación. Es un acaparamiento de tierras legitimado por el Estado en territorio indígena, en un país al que le gusta llamarse el más progresista del mundo en materia de derechos humanos. Este acuerdo de cooperación termina aquí». La Unión Europea ha aprobado recientemente una lista de 47 proyectos estratégicos dentro de la UE para cumplir los objetivos del Reglamento de Materias Primas Fundamentales. Tres de ellos están en el norte de Suecia. ¿Cuál es la situación actual en Kiruna en referencia a esta propuesta de expansión minera? Como mencionaste, estamos enfrentando las consecuencias del Reglamento y de las decisiones tomadas por la Unión Europea. Dos de los proyectos afectan a mi comunidad. Uno es el depósito de tierras raras de Per Geijer, que está aquí en Kiruna. Y el otro es Talga, Nyunjasvara, para la extracción de grafito. Pero en general, desde que mantuvimos la última conversación hace un año, la situación ha empeorado. La compañía LKAB ha presentado números nuevos con respecto a la mina existente en Kiruna y la consecuencia es que dos terceras partes de la ciudad tienen que ser demolidas y la gente tiene que dejar sus casas. ¿Pero este no era el plan existente de “transformación urbana”? No es el plan inicial. Han tenido que ampliarlo. Más de 6.000 personas tendrán que irse debido a la expansión de la mina durante los próximos 10 años. Y, por supuesto, estas personas tienen que vivir en algún lugar. El terreno donde van a construir es el terreno que necesitamos para el pastoreo de renos. Así que esta noticia nos ha puesto en una situación aún peor que hace pocos meses. Y luego tenemos la reapertura de la mina de cobre. Si recuerdas la zona de los aerogeneradores, en las afueras de Kiruna, es l lugar donde la compañía Viscaria empezó a abrir la antigua mina de cobre bombeando agua contaminada de la explotación en el agua que es necesaria para nosotros como humanos, pero también para los renos. Además, han expandido sus planes para la mina y han obtenido nuevos permisos para investigar y minar en otros lugares cercanos. Así que, en general, la situación se ha vuelto aún peor. ENTREVISTA COMPLETA</p>
<p>The post <a href="https://odg.cat/es/odgpremsa/climatica-el-extractivismo-en-kiruna-mas-de-6-000-personas-tendran-que-irse-debido-a-la-expansion-de-la-mina-durante-los-proximos-10-anos/">Climática | El extractivismo en Kiruna: «Más de 6.000 personas tendrán que irse debido a la expansión de la mina durante los próximos 10 años»</a> appeared first on <a href="https://odg.cat/es/">ODG</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<h3>Entrevista a Karin K Niia, portavoz y propietaria de renos de la Comunidad Sámi de Gabna Sameby, sobre el extractivismo en Kiruna, en el norte de Suecia. La fiebre por las tierras raras no solamente se encuentra en el Sur Global: también amenaza el Ártico sueco. Este es el segundo artículo de ‘Un viaje a la ruta europea de las tierras raras: de la mina al imán’, una serie elaborada por Alfons Pérez, investigador en justicia climática del ODG. En estos reportajes nos desplazaremos a lugares tan remotos como <a href="https://odg.cat/es/odgpremsa/climatica-la-fiebre-por-las-tierras-raras-en-el-artico-sueco/" target="_blank" rel="noopener">el Círculo Polar Ártico sueco</a> y la frontera rusa en Estonia, pasando por las realidades territoriales del último pueblo indígena europeo y la influencia de la ‘old school’ soviética en la novedad europea.</h3>
<p><strong>Cuenta el libro <em>Los señores nos mandaron aquí. Voces de un destierro olvidado</em> cómo, desde tiempos inmemoriales, el pueblo indígena de los sami habitó la región de Laponia con toda libertad sin reparar en las fronteras legales de los Estados de Noruega, Suecia, Finlandia y Rusia. En 1919, un cambio en su estatus especial, que los reconocía como nómadas, inició un proceso de reubicaciones forzosas, desarraigo y aniquilación cultural de sus tradiciones milenarias. Ahora, en pleno siglo XXI, los sami, también conocidos como lapones, enfrentan nuevos retos y conflictos, como las actividades extractivas relacionadas con la transición verde y los minerales fundamentales. Su testimonio es la voz viva del último pueblo indígena europeo, aunando pasado, presente y futuro en una cosmovisión biocéntrica del Ártico que nada tiene que ver con el afán del negocio verde. Conversamos con Karin K Niia, portavoz y propietaria de un rebaño de renos de la Comunidad Sámi de Gabna, Kiruna, en el Círculo Polar Ártico sueco.</strong></p>
<p>El pasado 1 de diciembre, unas semanas después de realizar la entrevista, la comunidad indígena de Gabna decidió romper relaciones con la empresa LKAB, la compañía nacional minera. En un comunicado de prensa, Karin K Niia, declaraba: «Vemos las tierras envenenadas, el aire lleno de polvo y los cimientos de la vida indígena sami desaparecer, y a esto lo llaman ‘cooperación’. No es cooperación. Es un acaparamiento de tierras legitimado por el Estado en territorio indígena, en un país al que le gusta llamarse el más progresista del mundo en materia de derechos humanos. Este acuerdo de cooperación termina aquí».</p>
<p><strong>La Unión Europea ha aprobado recientemente una lista de 47 proyectos estratégicos dentro de la UE para cumplir los objetivos del Reglamento de Materias Primas Fundamentales. Tres de ellos están en el norte de Suecia. ¿Cuál es la situación actual en Kiruna en referencia a esta propuesta de expansión minera?</strong></p>
<p>Como mencionaste, estamos enfrentando las consecuencias del Reglamento y de las decisiones tomadas por la Unión Europea. Dos de los proyectos afectan a mi comunidad. Uno es el depósito de tierras raras de Per Geijer, que está aquí en Kiruna. Y el otro es Talga, Nyunjasvara, para la extracción de grafito. Pero en general, desde que mantuvimos la última conversación hace un año, la situación ha empeorado. La compañía LKAB ha presentado números nuevos con respecto a la mina existente en Kiruna y la consecuencia es que dos terceras partes de la ciudad tienen que ser demolidas y la gente tiene que dejar sus casas.</p>
<p><strong>¿Pero este no era el plan existente de “transformación urbana”?</strong></p>
<p>No es el plan inicial. Han tenido que ampliarlo. Más de 6.000 personas tendrán que irse debido a la expansión de la mina durante los próximos 10 años. Y, por supuesto, estas personas tienen que vivir en algún lugar. El terreno donde van a construir es el terreno que necesitamos para el pastoreo de renos. Así que esta noticia nos ha puesto en una situación aún peor que hace pocos meses. Y luego tenemos la reapertura de la mina de cobre. Si recuerdas la zona de los aerogeneradores, en las afueras de Kiruna, es l lugar donde la compañía Viscaria empezó a abrir la antigua mina de cobre bombeando agua contaminada de la explotación en el agua que es necesaria para nosotros como humanos, pero también para los renos. Además, han expandido sus planes para la mina y han obtenido nuevos permisos para investigar y minar en otros lugares cercanos. Así que, en general, la situación se ha vuelto aún peor.</p>
<blockquote><p><a href="https://climatica.coop/especial-viaje-ruta-europea-tierras-raras-2/" target="_blank" rel="noopener">ENTREVISTA COMPLETA</a></p></blockquote>
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		<title>Climática &#124; La fiebre por las tierras raras en el Ártico sueco</title>
		<link>https://odg.cat/es/odgpremsa/climatica-la-fiebre-por-las-tierras-raras-en-el-artico-sueco/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[anna.celma]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 28 Nov 2025 17:15:54 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[<p>La fiebre por las tierras raras no solamente se encuentra en el Sur Global: también amenaza el Ártico sueco. Este es el primer artículo de &#8216;Un viaje a la ruta europea de las tierras raras: de la mina al imán&#8217;, una serie elaborada por Alfons Pérez, investigador en justicia climática del ODG. En estos reportajes nos desplazaremos a lugares tan remotos como el Círculo Polar Ártico sueco y la frontera rusa en Estonia, pasando por las realidades territoriales del último pueblo indígena europeo y la influencia de la &#8216;old school&#8217; soviética en la novedad europea. A estas alturas, es de sobras conocido el interés de las grandes potencias mundiales por las tierras raras. Este conjunto de 17 elementos químicos que se mantenían en el anonimato, ahora son motivo de disputa pública desde que Donald Trump los mencionó y los impuso como moneda de cambio en el acuerdo con Ucrania. A saber, China tiene el control de la cadena de suministro de las tierras raras, y eso le confiere un poder que perturba a Washington. En la UE también se ha movido ficha desde que Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, puso al mismo nivel de relevancia estratégica el litio y las tierras raras respecto el petróleo y el gas. Es conocido que la guerra de Ucrania disparó la búsqueda de rutas alternativas de suministro energético fuera de la órbita rusa, pero también de materias primas fundamentales, el input material necesario para la pretendida reindustrialización verde Made in EU que garantizaba el Reglamento de Materias Primas Fundamentales europea (Critical Raw Materials Act) de marzo de 2024. Este documento representó un auténtico avance de la frontera extractiva que irrumpía, dentro y fuera de las fronteras de la UE, en la carrera global para conseguir litio, cobre, níquel, cobalto, manganeso, grafito y tierras raras, entre otros elementos químicos necesarios para las llamadas tecnologías limpias. Pero el punto de partida de nuestro viaje es la Unión Europea y el foco las tierras raras. Así que en esta serie titulada Un viaje a la ruta europea de las tierras raras, compuesta de tres artículos, nos desplazaremos a lugares tan remotos como el Círculo Polar Ártico sueco y la frontera rusa en Estonia, pasando por las realidades territoriales del último pueblo indígena europeo y la influencia de la old school soviética en la novedad europea. ¿Por qué son tan codiciadas? Las tierras raras tienen propiedades magnéticas, ópticas y catalíticas que las convierten en auténticas vitaminas para la fabricación de imanes permanentes para los motores eléctricos y las turbinas eólicas. Desde que China se propuso liderar la fabricación mundial de las tecnologías de la transición –principalmente, paneles fotovoltaicos, aerogeneradores, vehículos eléctricos y baterías–, los demás han ido a remolque. El plan quinquenal 14 de 2001 marcó el camino que determina la realidad actual: si impulsas una transición verde de base tecnológica, dependes de China. Además, la República Popular presenta una ventaja geológica: tiene prácticamente el 50% de las reservas mundiales de tierras raras, más del doble que el segundo país en la lista, Brasil, y veinte veces más que EE. UU., que durante muchos años lideró la extracción. Y un liderazgo industrial abrumador: el 90% de la separación y refinado del neodimio, disprosio, praseodimio y terbio, cuatro de las principales tierras raras, se realiza en China. Pero hay más. Las tierras raras también se utilizan en la industria militar: en el guiado de misiles Tomahawk, y en el equipamiento de barco y aviones de combate, entre muchas otras aplicaciones del sector armamentístico. Sin ir más lejos, el antiguo Departamento de Defensa de los EE. UU., ahora sin complejos, Departamento de Guerra, publicó un comunicado en 2024 advirtiendo de los riesgos de las dependencias chinas y asegurando que los sistemas ópticos, láseres y radares del caza F-35 Lightning II requieren aproximadamente 400 kg de tierras raras;  los motores y sensores del barco destructor clase Arleigh Burke DDG-51, unos 2.400 kg; y el submarino de la clase Virginia requiere más de cuatro toneladas. Y claro, esto sí preocupa al pacificador-belicista de Trump y es uno de los motivos del conflicto abierto con China. Por si esto no fuera suficiente, las tierras raras inquietan a las grandes petroleras y a Silicon Valley porque se utilizan para fabricar catalizadores que mejoran la eficiencia del refinado de petróleo y son esenciales para la producción de dispositivos electrónicos y componentes de alta tecnología para la comunicación y almacenamiento de datos. Mientras tanto, en la Unión Europea, el ritmo extractivo lo marcan los objetivos del Reglamento de Materias Primas Fundamentales, que busca conseguir, para el año 2030, un 10% de extracción dentro de territorio europeo, un 40% del procesamiento, un 25% del reciclado y que ningún tercer país acapare más del 65% del suministro de una materia prima fundamental para Europa. Ese es el punto de partida europeo. ARTÍCULO COMPLETO</p>
<p>The post <a href="https://odg.cat/es/odgpremsa/climatica-la-fiebre-por-las-tierras-raras-en-el-artico-sueco/">Climática | La fiebre por las tierras raras en el Ártico sueco</a> appeared first on <a href="https://odg.cat/es/">ODG</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<h3>La fiebre por las tierras raras no solamente se encuentra en el <a href="https://odg.cat/es/publicacion/neocolonialismo-en-nombre-transicion-verde-mineria-tierras-raras-madagascar/" target="_blank" rel="noopener">Sur Global</a>: también amenaza el Ártico sueco. Este es el primer artículo de &#8216;Un viaje a la ruta europea de las tierras raras: de la mina al imán&#8217;, una serie elaborada por Alfons Pérez, investigador en justicia climática del ODG. <a href="https://climatica.coop/especial-viaje-ruta-europea-tierras-raras-1/" target="_blank" rel="noopener">En estos reportajes</a> nos desplazaremos a lugares tan remotos como el Círculo Polar Ártico sueco y la frontera rusa en Estonia, pasando por las realidades territoriales del último pueblo indígena europeo y la influencia de la &#8216;old school&#8217; soviética en la novedad europea.</h3>
<p>A estas alturas, es de sobras conocido el interés de las grandes potencias mundiales por las tierras raras. Este conjunto de 17 elementos químicos que se mantenían en el anonimato, ahora son motivo de disputa pública desde que Donald Trump los mencionó y los impuso como moneda de cambio en el acuerdo con Ucrania. A saber, China tiene el control de la cadena de suministro de las tierras raras, y eso le confiere un poder que perturba a Washington.</p>
<p>En la UE también se ha movido ficha desde que Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, puso al mismo nivel de relevancia estratégica el litio y las tierras raras respecto el petróleo y el gas. Es conocido que la guerra de Ucrania disparó la búsqueda de rutas alternativas de suministro energético fuera de la órbita rusa, pero también de materias primas fundamentales, el input material necesario para la pretendida reindustrialización verde Made in EU que garantizaba el Reglamento de Materias Primas Fundamentales europea (Critical Raw Materials Act) de marzo de 2024. Este documento representó un auténtico avance de la frontera extractiva que irrumpía, dentro y fuera de las fronteras de la UE, en la carrera global para conseguir litio, cobre, níquel, cobalto, manganeso, grafito y tierras raras, entre otros elementos químicos necesarios para las llamadas tecnologías limpias.</p>
<p>Pero el punto de partida de nuestro viaje es la Unión Europea y el foco las tierras raras. Así que en esta serie titulada <em>Un viaje a la ruta europea de las tierras raras</em>, compuesta de tres artículos, nos desplazaremos a lugares tan remotos como el Círculo Polar Ártico sueco y la frontera rusa en Estonia, pasando por las realidades territoriales del último pueblo indígena europeo y la influencia de la old school soviética en la novedad europea.</p>
<h5>¿Por qué son tan codiciadas?</h5>
<p>Las tierras raras tienen propiedades magnéticas, ópticas y catalíticas que las convierten en auténticas vitaminas para la fabricación de imanes permanentes para los motores eléctricos y las turbinas eólicas. Desde que China se propuso liderar la fabricación mundial de las tecnologías de la transición –principalmente, paneles fotovoltaicos, aerogeneradores, vehículos eléctricos y baterías–, los demás han ido a remolque. El plan quinquenal 14 de 2001 marcó el camino que determina la realidad actual: si impulsas una transición verde de base tecnológica, dependes de China. Además, la República Popular presenta una ventaja geológica: tiene prácticamente el 50% de las reservas mundiales de tierras raras, más del doble que el segundo país en la lista, Brasil, y veinte veces más que EE. UU., que durante muchos años lideró la extracción. Y un liderazgo industrial abrumador: el 90% de la separación y refinado del neodimio, disprosio, praseodimio y terbio, cuatro de las principales tierras raras, se realiza en China.</p>
<p>Pero hay más. Las tierras raras también se utilizan en la industria militar: en el guiado de misiles Tomahawk, y en el equipamiento de barco y aviones de combate, entre muchas otras aplicaciones del sector armamentístico. Sin ir más lejos, el antiguo Departamento de Defensa de los EE. UU., ahora sin complejos, Departamento de Guerra, publicó un comunicado en 2024 advirtiendo de los riesgos de las dependencias chinas y asegurando que los sistemas ópticos, láseres y radares del caza F-35 Lightning II requieren aproximadamente 400 kg de tierras raras;  los motores y sensores del barco destructor clase Arleigh Burke DDG-51, unos 2.400 kg; y el submarino de la clase Virginia requiere más de cuatro toneladas. Y claro, esto sí preocupa al pacificador-belicista de Trump y es uno de los motivos del conflicto abierto con China. Por si esto no fuera suficiente, las tierras raras inquietan a las grandes petroleras y a Silicon Valley porque se utilizan para fabricar catalizadores que mejoran la eficiencia del refinado de petróleo y son esenciales para la producción de dispositivos electrónicos y componentes de alta tecnología para la comunicación y almacenamiento de datos.</p>
<p>Mientras tanto, en la Unión Europea, el ritmo extractivo lo marcan los objetivos del Reglamento de Materias Primas Fundamentales, que busca conseguir, para el año 2030, un 10% de extracción dentro de territorio europeo, un 40% del procesamiento, un 25% del reciclado y que ningún tercer país acapare más del 65% del suministro de una materia prima fundamental para Europa. Ese es el punto de partida europeo.</p>
<blockquote><p><a href="https://climatica.coop/especial-viaje-ruta-europea-tierras-raras-1/" target="_blank" rel="noopener">ARTÍCULO COMPLETO</a></p></blockquote>
<p>The post <a href="https://odg.cat/es/odgpremsa/climatica-la-fiebre-por-las-tierras-raras-en-el-artico-sueco/">Climática | La fiebre por las tierras raras en el Ártico sueco</a> appeared first on <a href="https://odg.cat/es/">ODG</a>.</p>
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