Medio centenar de países se reúnen para acelerar el debate sobre cómo dejar atrás los combustibles fósiles en plena ‘guerra del petróleo’. Si no se frena, el mundo planea producir un 500% más carbón, un 92% más gas y un 31% más petróleo de lo necesario para esquivar un calentamiento global extremo.
Colombia inaugura este viernes el primer encuentro internacional solo para gobiernos dispuestos a «impulsar acciones concretas» para realizar la transición energética. La cita, a la que también asistirá España, reunirá a países que conforman un tercio de la demanda mundial de combustibles fósiles y una quinta parte de los grandes productores. La dependencia global al petróleo, el gas y el carbón no solo está alimentando el cambio climático sino que, tal como hemos visto en los últimos meses, también está provocando guerras, conflictos diplomáticos y despertando el fantasma de una crisis.
Hace años que en las cumbres del clima de Naciones Unidas se debate sobre cómo dejar atrás estos combustibles fósiles, pero, según se constató en el encuentro de Brasil (COP30), en estos momentos hay una división abismal entre los países que sí quieren avanzar en acción climática y los que se niegan. En este contexto, Colombia ha convocado el primer encuentro internacional para aquellos gobiernos que sí están dispuestos a acelerar su transición energética bajo la promesa de «impulsar acciones concretas» y, sobre todo, lanzar un mensaje ante un mundo donde la conversación aún sigue girando en torno a conseguir más petróleo. «Este encuentro es un rayo de esperanza para demostrar que otro modelo es posible», afirma Javier Andaluz Prieto, coordinador de Alianza por el Clima.
Bajo el liderazgo diplomático de Colombia y Países Bajos, el encuentro de Santa Marta aspira a desatascar un debate que en las cumbres del clima se había convertido en un escollo insalvable. Pero eso sí, sin sustituir las conversaciones multilaterales de Naciones Unidas. «Este encuentro no reemplaza las cumbres del clima, sino que se plantea como una plataforma paralela para avanzar en aquellos puntos donde el consenso global falla», afirma Claudia Custodio, del Observatori del Deute en la Globalització (ODG). En este sentido, la especialista en diplomacia climática afirma que el debate de Colombia podría ayudar a dar forma a la famosa y polémica hoja de ruta para dejar atrás los combustibles fósiles que se puso en marcha después de la cumbre de Brasil y que, en principio, se presentará en el encuentro previsto para el próximo mes de noviembre en Turquía (COP31).