El petróleo celebra con caídas la ‘reapertura’ de Ormuz, pero los expertos enfrían la euforia: «Debe consolidarse el acuerdo». Los especialistas recuerdan que deben cuantificarse los daños en las infraestructuras de extracción y exportación.
El barril de Brent, el de referencia en Europa, ronda este lunes los 80 dólares, lejos de los 126 que superó a finales de abril, pero todavía por encima de los 60 que marcaba a principios de año. Ahora, para que los mercados reflejen una bajada progresiva de los precios, «primero se tiene que consolidar el acuerdo», advierte Alfons Pérez, miembro del Observatorio de la Deuda en la Globalización (ODG), especializado en energía.
Pérez precisa que lo que suceda en los próximos días será clave, pero también recuerda que hay otros factores que pueden influir en el precio del crudo y el gas natural. El experto se refiere a «los daños en las infraestructuras de extracción y exportación, que no han sido suficientemente evaluadas». Irán ha bombardeado infraestructuras clave de gran parte de los países del Golfo y el régimen de Teherán también ha visto cómo Estados Unidos ha atacado, entre otros puntos, Jark, la isla con la mayor terminal petrolera del país.
El experto, además, pone el foco en el rol que puede desempeñar Israel. «Él mismo ha comunicado que no va a desocupar el sur del Líbano. Por tanto, la reacción de Israel también influye en los mercados, en la medida en que puede condicionar lo que suceda en el estrecho de Ormuz», resalta. La suma de todos estos factores hace que los analistas no se aventuren a vaticinar cuándo caerá el petróleo por debajo de los 70 dólares, el precio al que se situaba antes del inicio de la guerra. «Se me antoja complicado en el corto plazo, hay quien apunta a un plazo de más de un mes, o un mes y medio, pero con mucha inestabilidad. Todos estos acuerdos han sido frágiles y los mercados reaccionan directamente a esa inestabilidad», aclara Pérez.