La sociedad civil se planta ante los combustibles fósiles


Más de 30 organizaciones apoyan una carta contra la expansión de infraestructuras gasistas, la energía nuclear y otras falsas soluciones.

El último informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) concluye que la ventana para evitar impactos climáticos verdaderamente catastróficos se está cerrando rápidamente. El informe establece con claridad que son los países más industrializados quienes con mayor esfuerzo y rapidez deben realizar reducciones profundas de gases de efecto invernadero para evitar sobrepasar el 1,5 ºC. Con este objetivo, las emisiones deben reducirse a la mitad en 2030 y alcanzar la neutralidad en torno a 2040. Para ello este informe incluye numerosas medidas a desarrollar y reafirma la necesidad de un cambio sistémico como única forma de lograr las reducciones rápidas requeridas.

En este contexto, la red Gas No Es Solución ha elaborado una carta abierta de la sociedad civil. Firmada por XX  organizaciones que han considerado de vital importancia expresar que las sanciones y medidas tomadas por la Unión Europea y el Estado español en el contexto de la guerra en Ucrania no pueden convertirse en una excusa para incrementar la dependencia de los combustibles fósiles sin importar de donde provengan. La necesidad de reducir el consumo energético drásticamente en los próximos años y dejar los combustibles fósiles bajo el suelo es una llamada a la conciencia global para afrontar un problema sistémico con profundas raíces sociales, económicas, políticas y culturales. Si bien es necesario reducir la dependencia de carbón, petróleo, gas y nuclear de Rusia lo antes posible, no se debe hacer a costa de aumentar las explotaciones fósiles en otras partes del mundo, ya que, además de las consideraciones climáticas, muchas veces financian otros regímenes autocráticos. Los instrumentos de los que se está dotando la UE, como la hoja de ruta REPowerEU o el reciente acuerdo con EEUU (Task Force on Energy Security) para aumentar el suministro de gas natural licuado (GNL), si no se aplican adecuadamente podrían consolidar la dependencia a los combustibles fósiles en lugar de suponer un avance considerable para la transición energética justa.

Descarga la Carta abierta a la sociedad civil

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