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El Gastivists Tour llega a Barcelona


Activistas internacionales abordarán las resistencias frente al negocio y los impactos de las extracciones de gas.

Jueves 24 de mayo a las 19h
LaFede – C/ Tàpies 1-3 (Barcelona)

 

El Gastivists Tour recorre diversas ciudades europeas llevando a cabo eventos para conectar la resistencia al gas. La mesa en Barcelona contará con periodistas y activistas de México, Argentina, Catalunya y Francia que explicarán los efectos del negocio del gas.

La parada en Barcelona del Gastivists Tour, una caravana que recorre Europa desde el 4 de mayo al 2 de junio para concienciar a los ciudadanos de las consecuencias de las extracciones de gas y realizar sinergias internacionales, llegará a Barcelona el próximo 24 de mayo. El acto se celebrará el LaFede y contará con la participación de activistas, periodistas e investigadores de América Latina, Francia y Catalunya que mostrarán los impactos de las extracciones de gas y construcciones de infraestructuras en sus comunidades y territorios.

El gas natural va escalando posiciones y ganando relevancia en el escenario energético mundial. Sin dejar atrás el consumo del carbón y del petróleo, el gas se ha impuesto en la retórica oficial como el “amigo climático”, debido a sus menores emisiones en la combustión, y el “combustible de transición” hacia las energías renovables. Pero los efectos climáticos del gas pueden ser aún peores que los del petróleo y el carbón a corto plazo, y su extracción afecta gravemente al medio ambiente y a las comunidades que viven en esos territorios.

Para hablar de ello, en la Fede se reunirán diversos ponentes como Carlos Juárez, periodista mexicano beneficiario del Programa de Acogida Temporal de personas defensoras de Derechos Humanos y periodistas de la Taula per Mèxic, que hablará sobre las tramas de corrupción y vulneración de los derechos humanos que pesan sobre las empresas de extracción de gas mediante fracking. Así mismo, también se contará con la presencia del argentino Fernando Cabrera, del Observatorio Petrolero del Sur para tratar las redes de lucha y las alternativas energéticas de la región.

También desde México, Oliveira Montes, activista mexicana de Puebla contra el gaseoducto de Tuxpan-Tula, infraestructura que forma parte de una docena de nuevos gaseoductos que se construyen en México para importar gas de fracking desde los Estados Unidos. El gaseoducto, que tiene una fuerte resistencia por parte de las comunidades originarias, está provocando fuertes oleadas de criminalización y represión hacia los activistas.

De este lado del océano, la mesa contará con la presencia Carol Coll de la Plataforma en Resposta al MidCat, un gaseoducto construido, con fondos públicos, entre Catalunya y Occitania, que afecta gravemente a los espacios naturales y de conreo. Así mismo, Alfons Pérez, investigador del Observatori del Deute de la Globalització (ODG) y autor de La Trampa Global del Gas, hará una lectura crítica de las implicaciones de la apuesta por el gas a escala global.

El evento se prevé como una jornada que servirá para establecer vínculos con las resistencias existentes en Catalunya en respuesta a este modelo e indagar en propuestas para modificar las políticas energéticas actuales, basándose en soluciones existentes.

Sobre Gastivists

El Gastivists Tour recorre Europa desde el viernes 4 de mayo hasta el sábado 2 de junio, llevando a cabo en distintas ciudades una serie de eventos para conectar, fortalecer y ampliar la resistencia al gas, uniéndo a comunidades en todo el planeta que se están oponiendo a los mega-gasoductos impuestos e innecesarios; en Europa, América Latina, África y América del Norte. Están protegiendo su tierra, su agricultura, sus medios de subsistencia y su derecho a decidir sobre a qué debe destinarse el dinero público. Están luchando contra la corrupción, contra proyectos innecesarios y contra el impacto climático, rechazando la construcción de nuevos proyectos de infraestructura de combustibles fósiles:

Gasoducto de Tuxpan-Tula
El gasoducto Tuxpan-Tula, actualmente en construcción, forma parte de una red de una docena de nuevos gasoductos que se están construyendo en México para importar gas de fracking desde los EE.UU. La construcción de esté gasoducto se otorgó a TransCanada, además de su explotación durante 30 años. Esta empresa delegó la construcción a Bonatti, una empresa italiana que ya es conocida en México por provocar represión y criminalización.
El gasoducto Tuxpan Tula se encontró con una fuerte resistencia, particularmente de las comunidades originarias de las regiones montañosas de Hidalgo y Puebla. A pesar de las amenazas y manipulaciones por parte de las autoridades, ya han conseguido cinco sentencias judiciales favorables y bloquearon físicamente la entrada de los promotores del gasoducto a sus tierras. Se organizan a través del Consejo Regional de Pueblos Originarios en Defensa del Territorio de Puebla y Hidalgo, una organización que representa a las comunidades en resistencia al gasoducto.
  • ¿Por qué la gente se resiste?
El gasoducto representa una amenaza constante para las personas, el agua y el medio ambiente. Tiene una longitud de 263 kilómetros (en una región propensa a incendios y deslizamientos de tierra), afectando a 459 comunidades aborígenes: nahua, otomí, totonaco y tepehuas en los estados de Hidalgo y Puebla. De estos, solo 15 fueron considerados con derecho a ser consultados sobre el proyecto. El gasoducto cruzaría sus tierras, lugares sagrados y fuentes de agua, amenazaría su integridad cultural y conllevaría el desplazamiento forzado de docenas de familias. Las comunidades saben que este gasoducto es solo la punta del iceberg, porque su construcción supone la puesta en marcha de otros megaproyectos vinculados al gas de fracking y la minería. Los pueblos indígenas de esta región saben que no tienen nada que ganar y mucho que perder.
Gasoducto MidCat/STEP
El STEP es un gasoducto que está proyectado para que una los sistemas de gas español y francés a través de las regiones de Catalunya y Midi Pyrénées, el cual forma parte de una nueva red de gasoductos que se construirán en ambos países, el MidCat. Una parte del gasoducto se construyó en 2011, pero el proyecto se encuentra en stand-by. La construcción de este primer tramo fue muy controvertido debido a los graves impactos ambientales y sociales en las áreas involucradas. La empresa española Enagás y la francesa Teréga, ex-TIGF, son los promotores del proyecto.
La resistencia frente al proyecto tiene sus raíces en Girona, Catalunya, donde la Plataforma Reposta al MidCat, una plataforma que representa a 70 organizaciones, se creó para detener la construcción de esta infraestructura gasística. A partir de ahí, grupos locales en Barcelona han estado apoyando su lucha y se les unió a la resistencia el Transifrontalier Collectif contre le Gazoduc en Francia, Perpignan. Esta resistencia transfronteriza ha estado involucrada con responsables de administraciones locales y acciones creativas en contra del gasoducto.
  • ¿Por qué la gente se resiste?
El gasoducto afectaría a la tierra, los medios de subsitencia y el medio ambiente de esta región, que ya se verá particularmente afectada por el cambio climático. La población local sabe que no se beneficiará con este proyecto y que no hay necesidad de aumentar la capacidad de las redes nacionales para el transporte gas, ya que la región ya se abastece en exceso. Las infraestructuras gasísticas en España, como el proyecto Castor, tienen como factor común la connivencia política y no están relacionados con las necesidades energéticas de la población. Además, la construcción de un nuevo gasoducto estimularía una mayor extracción de gas en los países exportadores, como Argelia, donde las empresas francesas están promoviendo el fracking, generando impactos sobre las comunidades locales.
Trans Adriatic Pipeline (TAP)
El Gasoducto Trans Adriático es parte del “Corredor de Gas del Sur” (SGC), un sistema de gasoductos proyectado para que transporte anualmente miles de millones de metros cúbicos de gas desde Azerbaiyán a Europa. El gasoducto TAP conecta Turquía con Italia, cruzando Grecia y Albania. Actaualmente, se está llevando a cabo su construcción con una importante presencia policial y militar.
La resistencia contra el gasoducto, liderada por el Commitado NoTAP, es fuerte y diversa. En Italia, madres, maestros/as, trabajadores/as sanitarios, abuelos/as y campesinos/as que se dedican al cultivo de olivos lideran una resistencia pacífica y decidida para proteger sus tierras y su comunidad. Todo ello a pesar de enfrentarse a una respuesta violenta por parte de la policía y multas individuales de hasta 10.000.
  • ¿Por qué la gente se resiste?
La zona donde se construirá el gasoducto alberga olivos, acuíferos, bosques vírgenes e impresionantes costas locales. Al afectar el entorno local, también afectará los medios de subsistencia de la agricultura y el turismo, que son fundamentales en la economía local. La comunidad local no se beneficiará de este proyecto, ya que la red gasística actual en Italia ya garantiza la seguridad de suministro. Los alcaldes italianos de la región afectada se han opuesto públicamente al proyecto, pero aún se les está imponiendo.
Más allá del área afectada, grupos en el Reino Unido, Alemania, Suiza y Bélgica también ofrecen resistencia frente al TAP, ya que apuntan a las empresas y los bancos que lo respaldan. Se están oponiendo a un proyecto que dificultará el cumplimiento de los objetivos climáticos de Europa, y además, respalda los abusos de los derechos humanos del régimen azerí.

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