Sufrir la tormenta sin haberla causado. Al igual que ha ocurrido en España en las últimas semanas, otros países del mundo han sufrido o sufren lluvias intensas e inundaciones que provocan muertes, desplazados y afectados. Pero, a diferencia que en la península ibérica, ellos son más vulnerables y, en muchos casos, sufren las consecuencias de un cambio climático que no han generado.
Las sequías en Kenia o Somalia, las inundaciones por lluvias torrenciales en Mozambique o Indonesia… Ejemplos hay muchos y para verlos solo hace falta levantar la vista y mirar más allá de las fronteras patrias. Los países pobres «sin duda» sufren más las consecuencias del cambio climático que los ricos, según explica a EFEverde la investigadora principal para el clima del Real Instituto Elcano, Lara Lázaro, debido a que «están más expuestos, son más vulnerables y, por lo tanto, sufren de manera más acuciante los impactos».
Estos países, en cambio, están lejos de ser los mayores emisores históricos de los gases de efecto invernadero que calientan la atmósfera, según los datos acumulados por Naciones Unidas, que sitúa a Estados Unidos como el primer responsable, seguido de China, Rusia y Brasil.
Si se coge un año y un país concreto, el patrón se repite. Por ejemplo, según los datos de la Unión Europea (UE), Mozambique emitió 33,63 millones de toneladas de dióxido de carbono (CO2) equivalente al año, 462 veces menos que China -máximo emisor ese año con 15.536,12 millones-.
«Vemos que hay claramente una situación de injusticia y que, sin embargo, no se está abordando», resume la investigadora del área de Justicia Climática del Observatorio de la deuda en la globalización (ODG) Clàudia Custodio. Y continúa: «Es evidente que los países que más responsabilidad histórica tienen por esta situación de cambio climático deberían asumir esta responsabilidad».