Next Generation EU: unos fondos billonarios históricos con luces y sombras
Riesgos y propuestas ante el Next Generation EU Nos encontramos en un momento clave: hoy se decide la legalidad a aplicar en la gestión y ejecución del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia ‘España Puede’, y en los próximos meses se repartirán estos fondos billonarios, conocidos con el nombre Next Generation EU. Hasta 140.000 millones de euros pueden llegar al Estado para una transformación hacia una economía ‘verde y digital’. Esta lluvia de dinero, sin embargo, nos puede empujar hacia el camino equivocado. Evaluamos los riesgos de este mecanismo y las propuestas necesarias para una recuperación justa y sostenible. En julio de 2020, la Comisión Europea (CE) anunció el paquete de estímulo económico más grande de la historia de la Unión Europea. Para reforzar el presupuesto plurianual 2021-2027, que estará dotado con 1,074 billones de euros, la CE decidió crear un fondo para la recuperación económica: el Next Generation EU (NGEU), que movilizará 750.000 millones de euros en los tres próximos años (2021 a 2023). De estos fondos, 390.000 millones de euros se transferirán como subvenciones a los Estados miembros, es decir a fondo perdido, y 360.000 millones de euros se destinarán a préstamos. En total, estas dos herramientas de financiación europea representan unos 1,8 billones de euros en ayudas para la recuperación de la economía europea. El objetivo del fondo Next Generation EU es la transformación de las economías de los Estados miembros -que arrastraban una situación de respiración asistida desde la crisis de 2008-, y la recuperación económica después de los impactos generados por la pandemia de la COVID-19. La Comisión Europea aprovecha el momento para financiar una transformación y modernización de las industrias y economías, como ya estaba previsto en el Pacto Verde Europeo, indicando que esta transformación será en clave ‘verde y digital’: el 37% de los fondos deberán ir la transición verde y el 20% a la digitalización. Entre los diferentes instrumentos del Next Generation EU, el Mecanismo para la Recuperación y Resiliencia (MRR) es el más importante con diferencia porque está dotado con el 90% del presupuesto total. El Estado español e Italia son los países que más fondos recibirán, hasta el 40% del total, y la mayor parte de estos fondos, el 70%, se deberán ejecutar entre 2021 y 2022. El Gobierno de Pedro Sánchez presentará en las próximas semanas el plan definitivo del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia «España Puede» que deberá ser aprobado por la Comisión Europea para recibir los primeros fondos de financiación a finales del año 2021. Riesgos de los fondos europeos Next Generation EU Sobre-endeudamiento Para financiar el paquete de estímulo económico, la UE emitirá bonos, es decir deuda mutualizada, donde los riesgos serán compartidos entre los estados miembro. En los próximos 5 a 30 años, la Unión Europea deberá devolver el dinero a los mercados financieros y, por tanto, deberá haber percibido ese dinero de los estados, muy probablemente aplicando medidas de austeridad. En este sentido, los fondos europeos, las subvenciones, no son gratuitas; vienen con condiciones. Cuando se reactive el Pacto de Estabilidad y Crecimiento y los techos de déficit, es muy probable que nos espere una nueva ola de reformas estructurales y recortes en gastos públicos. De hecho, el debate público actual sobre la reforma del sistema de pensiones, va muy en la línea de las políticas de privatizaciones y de austeridad que ya hemos vivido y sufrido tras la última crisis financiera de 2008. Reparto del dinero – que las grandes empresas se queden con los fondos Hasta ahora las propuestas sobre la mesa se caracterizan por ser grandes proyectos, grandes empresas y grandes inversiones. Son proyectos de infraestructuras y reformas de gran dimensión, donde empresas como Endesa o Repsol se llevarán miles de millones de dinero público. Vemos con preocupación que la tendencia de otorgar con urgencia, facilitar y flexibilizar el uso y el acceso de grandes empresas a los fondos Next Generation EU se materializa también en el Real Decreto Ley 36/2020, que hoy, jueves 28 de enero de 2021, está previsto que se convalide el Congreso. Los fondos europeos deberían ir hacia el sector público, las pequeñas y medianas empresas (las PYMEs), las trabajadoras autónomas y la economía social y solidaria. Son las que más han sufrido la crisis, y al mismo tiempo son actores principales de nuestro tejido económico y los que más puestos de trabajo crean. Son, además, los que tienen más potencial de transformar nuestra economía actual hacia una economía más verde, justa, inclusiva y, especialmente, más resiliente. No apuntan a las lecciones de la pandemia y pueden ser un lavado de cara verde (Greenwashing) La mayoría de las propuestas para grandes proyectos que ahora están sobre la mesa, tendrán impactos ambientales y climáticos, pero también impactos graves sobre los territorios y las poblaciones locales. Estos proyectos pueden entrar en los planes de recuperación gracias a un lavado de cara verde descarado. Los que ganan son las grandes empresas contaminantes, como pueden ser Naturgy, Iberdrola, Endesa y Repsol. Sin duda, los criterios de elegibilidad, las listas de exclusión, las condicionalidades, la taxonomía, el principio de «no causar daño significativo» y cualquier elemento que determine qué es verde o qué es climático y qué no lo es, será clave para afrontar la emergencia climática. La pandemia ha subrayado más aún si cabe la importancia de la inversión en salud y en los trabajos de cuidados, la actividad socialmente necesaria y la que no lo es. La dedicación de los fondos de recuperación debería estar centrada en proveer de estos recursos. PROPUESTAS concretas y viables a corto, medio y largo plazo para una recuperación económica en clave de transformación ecosocial 1. Transparencia y el acceso a la información son una prioridad en democracia. Todos los procesos de otorgamiento, gestión y justificación de los fondos públicos del NGEU deben ser públicos, anteponiendo el interés público a criterios comerciales. Asimismo, se deben garantizar -y no relajar-, los mecanismos de supervisión de la gestión y uso, como proponemos desde la plataforma ciudadana … Sigue leyendo Next Generation EU: unos fondos billonarios históricos con luces y sombras
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